Mahide
 
   
 

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CORRALAS
CASAS ARQUITECTURA CRUCES FUENTES MOLINOS PALOMARES PUENTES

Utilizadas para resguardar las ovejas. Constan de dos partes: una cubierta y otra descubierta.

      Estos edificios, utilizados por los ganaderos sedentarios y trashumantes, se destinaban a guarecer durante el invierno a los rebaños del agua, las heladas, la nieve y el frío; y en el verano del sol y el calor. Su diseño circular con el centro abierto y las partes pegadas a la pared cubiertas con voladizos, facilitaban tal tarea a los ganaderos.

     El voladizo exterior, de unos cincuenta centímetros, tenía como objetivo impedir la entrada de los depredadores, principalmente el lobo ibérico. Por dentro, el “tejaroz” se extiende a unos dos metros en toda la circunferencia, consiguiendo proteger al ganado, pero también para que si un cánido entra luego no pueda salir.

     En la zona, las corralas son más conocidas por los pastores como “pariciones”. Ello tiene su explicación al ser en ellas donde se dejaban las ovejas para el parto o donde eran recogidas con los pequeños corderos.

     En la carretera que une Tábara con Riofrío se pueden ver las que has podido ver en las fotos y algunos más. En esa misma carretera, frente al desvío a Abejera, sale un camino que nos lleva a la corrala de Tozalfreno, restaurada con fondos del Leader II (Unión Europea) y del Ayuntamiento de Riofrío. Se ha procurado restaurarla respetando la arquitectura tradicional: la pared circular mantiene su fisonomía y estética original a base de piedra (rebollos de sierra), mientras que el voladizo medio interior y exterior recupera los tradicionales refaldos (grandes lonjas de pizarra) . En el interior, las nueve pilastras y las vigas son de madera. Los cantiagos (tabloncillos de madera) sujetan la techumbre hecha de ramas de urces como mandan los cánones de los antepasados y sabios artesanos. Para la entrada se ha hecho una puerta a la vieja usanza, obviamente de madera, con cerraduras y aldabas artesanales de forja.

Arquitectura
Malu
© Mahíde