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II PREMIO DE HONOR DíA DE LA COMARCA, CONCEDIDO A MARCELINO GUTIERREZ PASCUAL |
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La Federación de Asociaciones Culturales de Aliste, Tábara y Alba es la entidad que otorga los premios Personaje Ilustre de Aliste. |
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Marcelino Gutiérrez Pascual, hijo de Livino y Sagrario, nació el día 4 de octubre de 1941 en Vezdemarbán, siendo el mayor de cinco hermanos. Estudió en el Seminario Menor de Toro durante los años 1951 y 1952, continuando con sus estudios en el Seminario de Zamora.
Fue ordenado sacerdote el 10 de septiembre de 1964. Su primer destino como sacerdote fue en los barrios bajos de Zamora La Horta y Santa Lucía hasta julio de 1965. Seguidamente y hasta julio de 1967 fue destinado a San José Obrero y fue a finales del mes de julio cuando lo enviaron fuera de la capital zamorana, concretamente a la parroquia de Mahide y junto con Carmelo Aguado, párroco de Gallegos del Campo, ambos empezaron llevando los pueblos de Mahide, Gallegos del Campo, San Cristóbal de Aliste, San Pedro de las Herrerías y Flechas.
En aquellos años se crea la Asociación de Desarrollo Comunitario Aliste, para intentar dar una solución a los problemas que empezaban a surgir en Aliste. Participaron personas de todos los pueblos y entre sus iniciativas estaban la creación de guarderías de verano, los cursos de formación de la mujer en invierno, el Colegio, la promoción de los cursos del P.P.O. para el campo y para la formación textil de los jóvenes.
En el verano de 1969 y como solución a la situación de los niños pequeños, cuyos padres estaban realizando las duras tareas del verano (segar, acarrear y trillar), se crean las guarderías de verano en los pueblos de Sejas de Aliste, San Cristóbal de Aliste, Mahide, Gallegos del Campo, Figueruela de Abajo y durante seis años estuvieron realizando una labor importantísima, ya que desde por la mañana hasta por la tarde, los niños de 3 a 10 años, estaban al cuidado de varios monitores, preocupándose de las comidas, meriendas, paseos y estudios. A cada una de estas guarderías acudían todos los niños de los pueblos donde se ubicaban éstas y en aquellos años se podían ver a cuarenta o cincuenta niños juntos disfrutando del verano.
En el año 1970, en Mahide, se crea el Colegio Rural como solución a la formación de los chicos, después de que finalizaran la EGB, en las ramas de agrícola y ganadera, impartiéndose tres cursos por año que albergaban a quince adolescentes por curso. A este Colegio Rural, acudieron chavales de entre 14 y 16 años, provenientes de muchísimos pueblos de la Comarca de Aliste y durante nueve años estuvo formando chavales de una manera intensa e interna, ya que dormían, comían y estudiaban todos juntos en dicho Centro, formando una piña cuya amistad dura hasta hoy en día. Fue en 1979, cuando el Ministerio de Cultura creó la Formación Profesional Agrícola en sus centros oficiales y el Colegio Rural de Mahide cesó en su actividad.
En aquellos años también se creó una Cooperativa del Campo en Mahide y cuando aquella terminó se creó otra dedicada a la ganadería, que funciona aproximadamente hasta el año 1984.
Marcelino Gutiérrez, no cansado de hacer cosas por esta tierra y por sus gentes, a partir de 1984 se dedica a la restauración íntegra de las iglesias y ermitas de los pueblos de Aliste, dando trabajo a una media de cinco personas. A raíz de estos trabajos, en 1997, decide montar una empresa de construcción de obra civil, empresa que sigue funcionando en la actualidad y en la que trabajan una media de ocho personas.
Don Marcelino, como en la actualidad le conocen la inmensa mayoría de sus feligreses, destaca lo siguiente: “La impresión de la zona es que necesita obligatoriamente de personas que se comprometan, viviendo en ella para seguir desarrollándola. Hay capacidad de vivir y de desarrollo pero con la condición que este desarrollo no nos haga perder los valores que tenemos. Aquí tenemos que seguir siendo orgullosos de ser de pueblo y ser de Aliste.
Hace mucho tiempo que mi decisión fue estar siempre en Aliste ya que la considero mi zona y me considero uno más dentro de la zona”.
El premio fue recogido por Andrés Castaño Fernández.
Fotografías de Bernard Chenot y Daniel Ferreira. |
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| Costica. |
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