|

Camino
Fonseca.
Esta
ruta jacobea recorre parte de la Vía de la Plata y une las
ciudades de Salamanca y Santiago de Compostela.
Religión,
arte, cultura, conocimiento, saber... son referentes que desde
antiguo han identificado el ser y el sentir del Camino de
Santiago.
Desde
tiempos remotos las tierras castellanas han sido recorridas
por peregrinos que querían empaparse de cultura, ganar el
jubileo o satisfacer sus ansias de aventura.
Aquí
se presenta una nueva ruta jacobea. Una ruta, que como en
la época delos Fonseca, tiene un principio y un fin.
El
punto de partida está en Salamanca ciudad. Zamora es el próximo
destino, pero a medio camino hay que darse un paseo por el
Cubo del Vino o por Villanueva del Campean, donde las ruinas
de su viejo monasterio merece la pena conocer.
Al
fondo, Zamora, ciudad majestuosa y rica en arte y cultura.
De
Zamora nos dirigimos a Puebla de Sanabria, pero antes hay
que hacer una escapada ala Granja de Moreruela, con su monasterio,
a Tábara y Mombuey, si van por carretera.
Los
que elijan ir a pie o en bici o caballo se toparán con el
embalse del Esla, el río Aliste y la Sierra de la Culebra.
Es la ruta de mayor valor ecológico y no es difícil detectar
lobos y ciervos.
El
Lago de Sanabria, con Puebla a la espalda, se sigue al Padornelo,
La Canda, que marca el límite de la provincia de Orense. Pero
antes hay que visitar Lubián.
Orense,
Oseina, lugar en el que se encuentra un gran monasterio cisterciense;
así se adentra uno en Pontevedra y de allí hasta Santiago,
parada de un camino de casi 500 kilómetros. Pero merece la
pena.
|